CASTROS

Los Castillejos

La Laguna (Villar del Río)

Es el río Baos el principal afluente del Cidacos en su recorrido soriano, en el que ocupa el sector más occidental de su margen izquierda. Para este castro se eligió un cerro de la margen también izquierda del Baos, inmediato al lecho, sobre el que se levanta unos 40 m a 1180 m de altura absoluta. La colina se localiza en una encrucijada de viejos caminos, uno que sigue la difícil por embarrancada ruta natural del Baos, aguas arriba hacia Santa Cruz y el Camero Nuevo, aguas abajo hacia el Cidacos y el sector central de su cuenca. Con éste fluvial se cruzan otros locales comunicando los valles y aldeas del entorno.

El acceso más cómodo para llegar a Los Castillejos sale desde pueblo de La Laguna. A la entrada del mismo, mirando al oeste, baja una pista que, a media ladera, desciende el denominado barranco de la Hoyamañana que busca el río Baos. Recorridos unos 600 m la pista baja hasta el lecho del barranco. Entraremos en el castro de Los Castillejos pasando a su margen derecha, el sector oriental de la colina que ocupó el castro.

Su entorno embarrancado rodeado hoy de eriales, con las mejores tierras de cereal un tanto a desmano pues se localizan de las zonas medias algo más elevadas, evocan a una comunidad en la que el ganado hubo de tener un papel importante, como en toda la Sierra, complementado con la agricultura y los cultivos de huerta inmediatos al río.

Las defensas naturales del cerro de Los Castillejos dejaban bien protegidos los lados este, sur y oeste. Hacia el norte se eleva el terreno siendo su flanco más accesible. Para impedir aquí un paso franco, se cortó el terreno con un foso de unos 40 m de longitud, cerrando así cerca de 2 hectáreas; los materiales antiguos afloran en poco más de la mitad de dicha superficie. A unos 10 m al interior del foso hay una plataforma con un derrumbe de piedra que podría interpretarse como complemento defensivo, quizás torre, aunque la entidad de dichos restos, no tan contundentes como los que se ve en otros castros de cronología avanzada, no permiten asegurarlo.

La abundante piedra que abancala el terreno apunta a que éste pudo ser un de los materiales base de las estructuras de habitación interiores, aunque la cronología mayoritaria de sus cerámicas es de un momento antiguo del Primer Hierro, cuando las viviendas se alzaban con materiales mayoritariamente perecederos y que no dejan evidencias en superficie. Sí que se han documentado algunos fragmentos de adobe rojizo característicos de la Segunda Edad del Hierro.

Dichos indicios de elementos constructivos cuadran con la cronología de las cerámicas atestiguadas, muy mayoritarias las características castreñas de la Primera Edad del Hierro, realizadas a mano y en las que son frecuentes las decoraciones impresas de digitaciones y ungulaciones sobre los bordes y aplicaciones plásticas como los cordones. No faltan algunos fragmentos realizados a torno y de cocción oxidante característicos de la plenitud celtibérica en la Sierra. Evidencia de molienda son un par de molinos barquiformes o de vaivén. 

Algunos fragmentos de cerámica romano-tardía (terra sigillata hispánica tardía, cerámica de almacenaje) aparecidos en la ladera meridional, son indicio de una reocupación de este sector de Los Castillejos durante la tardoantigüedad, quizás ocupación reducida en el tiempo y con seguridad en el espacio, de un pequeño hábitat tipo granja o similar.

Son Los Castillejos de Las Laguna un yacimiento castreño que hunde sus raíces en los momentos más antiguos de la Primera Edad del Hierro y que pervive, más reducido, durante la plenitud celtibérica del Segundo Hierro. Su cercanía al oppidum de El Castillo de La Laguna, un kilómetro escaso, apunta a que en sus momentos finales pudo ser un barrio del mismo vinculado a las huertas del Baos. Desaparecido como el oppidum de La Laguna durante la conquista, hay algún indicio de vida en los difíciles tiempos de transición a la Alta Edad Media para desaparecer definitivamente. A sus pies hoy, las ruinas de un molino harinero tradicional al que acudían con sus caballerías las gentes de los pueblos del entorno (Santa Cruz, Villartoso, Verguizas y La Laguna) a moler el trigo de sus cosechas.

Bibliografía básica:

Pascual, P.; Pascual H. (1984): Carta arqueológica de La Rioja. I. El Cidacos. Calahorra.

Alfaro Peña, E. (2005): Castillejos y Villares. Modelos de poblamiento antiguo en el interior del Sistema Ibérico ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

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